PALABRA DE CANTAUTOR


"...hay una canción que no sé si podré terminar de cantar..."

viernes, 15 de agosto de 2008

Romance de Angel (la gloria de Rosita Iglesias)

Mi buen amigo y compañero de AYCOSUR, Horacio Padellaro, me tentó a intentar hacer una canción basada en su Poema "Romance de Angel"
Como la protagonista, Rosita Iglesias, despertó mi atención desde que me la presentaron, desde los primeros versos (y a la vez iba tomando forma en mi cabeza) comencé a tomarle afecto en un principio, luego, no dejé de pensar en ella...así fue que con las licencias concedidas por el Autor, pero tratando conservar la esencia del Romance, fui sumándola a la métrica que en mi cabeza ensamblaba con la melodía dictaba por doña Rosita.
Así, trabajando por las noches, quité y agregué desde unos pocos versos hasta estrofas enteras. Y lo que sigue a continuación es la letra definitiva para la canción que presentaremos en sociedad apenas se crucen las coordenadas apropiadas que sin dudas en este mismo momento se estarán gestando...
Con el agradecimiento, por depositar su confianza y la de sus personajes, al Dr. y escritor Horacio Padellaro, con ustedes la canción:

Romance de Ángel - (la gloria de Rosita Iglesias)

Por el patio de la casa anda Rosita descalza,
alzando baldes… oliendo el aire… regando plantas…
_¡Cómo anda doña Rosita!, la llaman de la vereda...
Ella sigue, no hace caso. Vive soñando en pasado…
maestra de quinto y cuarto que ayuda en el dispensario.

Los domingos pasea niños, también visita a los pobres...
Por la mañana, flores al padre, aunque no sobre…
La que se cose y se borda, la que anda por los cuarenta,
siempre se ha sentido niña y nunca soltó sus trenzas…
¡Ay!... si la viera su madre, ¡ay Rosa!, Rosita Iglesias…

Hoy el pueblo se prepara, pues a la noche habrá fiesta.
La muchachada, desde temprano siempre dispuesta…
Encuentros, risas y charlas… Después, entrada la noche,
con los frutos encendidos no ha de faltarles la audacia...
(imaginando futuros que lleguen soltando enaguas).

Rosita, que solo sale cuando tiene obligaciones,
prefiere siempre andar descalza, y en pantalones…
Y a las cinco de la tarde, a más tardar cinco y cinco,
después del mate cocido ya está regando las plantas.
Rosita que nunca sale, no usa polleras ni enagua.

Rosa tan sola ...tan celestial / tan inocente tan singular
estoy seguro de que los dioses / le reservaron algo especial…

En la siesta, aquella tarde se despertó con un sueño:
soñó a Romeo que la aguardaba con intenciones…
Soñó que llegó la noche y el pueblo estaba de fiesta,
que en el Alto la esperaban caravanas de sorpresas,
y entonces, mágicamente, se convertía en Julieta…

¡Rooosaaaa!¡ Rooosaaaa!
¿cómo se puede a la tarde soñar cosas tan bonitas…?
¿soñar que Rosa no es Rosa, pero tampoco es Rosita…?
¡tan receptiva Julieta, y un corazón que palpita...!

Rosita, que ahora es Julieta, desde el balcón, ya no sueña.
Noche distinta...ya no supone… tiene certeza.
La buena, la mansa y sola, saldrá hacia el baile esta noche
con su pollerita blanca y bordadas ilusiones,
con blusa verde de encaje ceñida y altos tacones.

Al fin, con el pelo suelto fue a caminar por la plaza.
Por la vereda de la alameda llega al poblado.
En la callejas del Alto, están los pibes jugando,
unas muchachas, sentadas, ríen y toman helado.
Pendientes de lo que pasa, hay cuatro mozos mirando
y Rosa ve solo a uno, aquél que está de costado...
todos le llaman el Ángel, es ése el ancho de espaldas,
de poco pelo en el pecho, moreno y de barba rala,
el de los brazos de hacha, ése de mirada vaga,
aquél distinto de todos, que se divisa a distancia...
un ángel hecho y derecho al que se le ven las alas…

Rosita vive por dentro, por fuera nadie se entera…
regula el paso… le pasa algo… ya no hay manera,
se detiene, son las ganas…y su mirada se eleva...
_“¿Cómo va doña Rosita?”...por encima de su hombro,
_“la vi salir de su casa”... le dice por fin el mozo.

Rosa tan sola ...tan celestial / tan inocente tan singular
estoy seguro de que los dioses / le reservaron algo especial…

La candidez y el querube se toman hoy de la mano,
se pertenecen, se miran fijo, son casi humanos…
Parece que hay coincidencia, ambos flotando en el aire
y los cuerpos se confunden, y el salón está que arde…
los dos temblando la vida que dura solo un instante.

Casi al alba, algunas voces siguen sonando en la plaza…
Por el camino del cementerio que baja al pueblo,
con la sandalia en la mano, Rosa camina descalza.
Sabe Dios cómo le ha ido con un ángel redimido…
y una florcita amarilla se le descuelga del alma…

Ya no está sola ni espera…la vi volar por la plaza
Rosa la mansa, Rosita Iglesias, la Rosa rosa…
maestra de quinto y cuarto que ayuda en el dispensario…
Con la sonrisa ligera entra contenta a su casa…
Es de mañana temprano...
el patio deshabitado…se nota que nadie anda,
solo el silencio trabaja…
solo el silencio trabaja, hoy…
hoy nadie riega las plantas.......